Sin embargo por vicisitudes diversas, mañana parto rumbo a Bruselas. Mochila, maleta y guitarra en mano, la capital europea me espera. Lo cierto
Sin conocer demasiado sobre la ciudad que me espera (a excepción de la culturilla general, parlamento europeo, atomium, la escuela de flandes en el renacimiento europeo...), el viaje se torna más excitante pues todo va a ser inesperado y seguro que hay mucho por descubrir. Por fin podré plantarme en la calle a presentar a Pick a Bear en un ambiente todavía más anónimo.
En fin, trataré de aprovechar al máximo el mes de agosto y buscar curiosidades que os pueda contar por aquí. Quién sabe si a la vuelta los gofres contarán ocho kilos extra en mi organismo. Hasta entonces, seguid disfrutando de vacaciones los dichosos y que os sea leve a los afortunados currantes.
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